enero 26, 2012





"(...)El caso es que el sueño de Hitler, a la postre, se ha realizado. Y no sólo porque Alemania ordene y mande en Europa a punta de deuda pública y préstamo bancario (aunque esta vez con Francia, y no Italia, como escudera), sino porque tenemos al fin a una pequeña minoría, a una raza superior de hombres (los banqueros) ante los cuales, por algún extraño motivo, la humanidad entera ha de postrarse y suplicar clemencia. Si es necesario que un Estado, como el español, se endeude para salvar el tren de vida de la raza superior inyectándole dinero público, pues se hace y ya está. El Estado, mientras envía a sus cuerpos de seguridad a desahuciar familias que no pueden afrontar las hipotecas (pues esta vez el campo de concentración está fuera de las cuatro paredes, y no dentro), asume en cambio la deuda privada de esos desafortunados banqueros, aunque eso condicione el futuro mismo de las próximas generaciones."
M. Navarrete